El de Residente vs. J Balvin y otros beefs históricos de la música

Aunque este término se usa fundamentalmente para referirse a las controversias entre raperos, ellos no tienen la exclusiva en esto de los enfrentamientos musicales.

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Diferencias creativas, finanzas, drogas, envidias, (des)amor… Cualquier rifirrafe entre artistas puede dar pie a una encarnizada guerra pública que puede llegar tan lejos como ellos quieran. Y no solo en el mundo del rap. También las ha habido muy gordas en el rock, el pop y el resto de géneros. Desde tirarse pullas en la canciones a acabar con la vida de alguna de los implicados, como ha ocurrido en los casos más extremos. La industria de la música es feroz y estas historias que a continuación recordamos dan buena cuenta de ello, como la reciente disputa entre Residente y Balvin que ha acaparado la atención de todos estos últimos días. Aquí nuestro ranking de menos a más intensidad sobre los mayores beefs de la historia de la música.

10. Joaquin Sabina vs. Fito Páez

La primera controversia de la lista tiene acento español: el de dos de los artistas más influyentes de la música hispana, que además eran amigos de siempre, haciendo un disco conjunto para deleite de sus seguidores. La idea no podía ser mejor, pero el proceso no resultó precisamente fácil ni agradable. El español y el argentino tuvieron varios encontronazos durante la grabación de ‘Enemigos Íntimos’ (1998) –el título, por cierto, no le podía ir mejor–, pero la mayor fricción se produjo a raíz de la elección del director del videoclip de una de las canciones: Luis Carrillo. El desacuerdo llegó al punto de cancelar una gran gira por España y Latinoamérica.

Sabina le comunicó a Páez a través de una carta escrita de su puño y letra su decisión que empezaba con un “Querido Rodolfo Páez: Ya es hora de terminar esta historia interminable, sin víctimas ni culpables; pongamos punto y final, y, volvamos, cada cual, como gatos escaldados, a ordenar nuestro tejado; concluyendo esta liga, si no queremos que siga lloviendo sobre mojado. Te lo digo porque creo que urge cortar por lo sano con la gira del verano y el quilombo del vídeo (…) No filmaré más vídeos ni discutiré contigo, seguiré siendo tu amigo sin urgencias ni careos”. En 2020 hicieron las paces con un Latin Grammy conjunto.

9. Lynyrd Skynyrd vs. Neil Young

Este mítico beef nace de una cuestión ideológica. Nos remontamos a la década de los 70, cuando Neil Young empezó a usar las letras de sus canciones para denunciar el trato que los afroamericanos recibían en el sur de los Estados Unidos. En Alabama y Southern Man, el músico canadiense denunció abiertamente la esclavitud, ya que a pesar de llevar abolida más de 100 años el racismo seguía muy presente en la sociedad norteamericana –Martin Luther King había sido asesinado solo dos años antes–.

Esto no le sentó nada bien al vocalista de la banda de rock sureña Lynyrd Skynyrd, Ronnie Van Zant, quien le dio la réplica a Young en 1974 con Sweet Home Alabama: “Oí al viejo Neil menospreciándola, bueno, espero que Neil Young recuerde que un hombre del sur no lo necesita cerca de ninguna manera”, decía la letra de esta canción que se convirtió en todo un emblema para la gente del Sur –aunque también les granjeó la fama de reckness (“paletos”) racistas–. Sin embargo, el aparente mal rollo entre ambos artistas no era para tanto; es más, en realidad, se profesaban un gran respeto y así lo manifestaron en diferentes entrevista esos años. Aún así, este “beef” siempre estará aparejado al trágico accidente aéreo que en 1977 acabó con la vida de Van Zant y de los hermanos Steve y Cassie Gaines, guitarrista y corista de la banda, además de otras tres personas que viajaban en el avión.

8. Madonna vs. Elton John

El ego de los artistas también suele desencadenar muchos problemas. Y este caso es un buen ejemplo. Elton John empezó primero en 2002 describiendo el tema principal de Madonna para la película de James Bond ‘Muere otro día’ como la peor canción de la historia. En esa misma entrevista dijo que eran un gran fan de la cantante, pero ya era demasiado tarde. A los dos años volvió a meterse con la reina del pop tras ganar un premio a mejor acto en vivo: “¿Desde cuándo la sincronización de labios es cantar en vivo?”, disparó el británico, quien después aseguró que se disculparía con ella en persona. La cosa se calmó hasta los Globos de Oro de 2012 en los que competían por la mejor canción. De nuevo, el ego. Elton dijo que Madonna “no tenía ninguna posibilidad” frente a él, aunque al final los dos se fueron de vacío.

Elton volvió a cargar contra ella en una entrevista de 2019 para la televisión australiana en la que llegó a llamarla “jodida stripper de feria”, mientras que en sus memorias publicadas en 2020 le dirigió adjetivos como “desagradable” y “grosera” por sus desplantes a Lady Gaga: “Entiendo que Born This Way suena muy similar a Express Yourself, pero no puedo entender porque fue tan asquerosa sobre eso”. Madonna, por su parte, nunca entró al trapo. Este vídeo de 1995 es uno de los pocos donde se les ha podido ver juntos.

7. Cardi B vs. Nicki Minaj

Ellas sí que cruzaron más que palabras protagonizando un bochornoso vídeo en el que una le tiraba un zapatón de tacón a la hora entre gritos. El suceso tuvo lugar en en una fiesta de la Semana de la Moda de Nueva York y acabó con Cardi B siendo expulsada del evento. Pero la enemistad venía de atrás, básicamente desde que Cardi B irrumpió con fuerza en la industria del rap poniendo en peligro el trono de Minaj. “He oído que estas discográficas están intentando hacer otra versión de mí (…) Todo lo que estás consiguiendo, pequeña zorra, es gracias a mí”, rapeó esta en la canción No flag, de London On Da Track. Y aunque Nicki aseguró que no iba para Cardi, nadie se lo tragó.

Después de un par de tuits buenrolleros, llegó la canción de la discordia, Motorsport, en la que por primera vez participaban las dos y sobre la que cada una tenía una versión diferente. A pesar de esto, en la Met Gala de 2018, se las vio charlando tranquilamente y todos interpretaron que las rencillas habían quedado atrás. Error. Pocos meses después coincidieron de nuevo en la Semana de la Moda de Nueva York, donde se produjo el suceso del tacón. Cardi contó en Instagram que su enemiga número uno había amenazado a muchos artistas para impedir que trabajaran con ella, aunque lo que más le había enfadado es que hablara sobre su hija Kulture: “Cuando eliges darle a me gusta a comentarios sobre mi maternidad o haces comentarios sobre mi habilidad para cuidar de mi hija, ahí es cuando puede pasar cualquier cosa (…) ¡Las zorras sueltan toda esa mierda en sus raps pero en la vida real son unas gallinas!”. El enfrentamiento terminó con un frío perdón en Twitter.

6. Jay Z vs. Nas

Seguimos con los raperos. Esta rivalidad se gestó a mediados de los 90 a raíz de que Nas dejara plantado a Jay Z en la sesión de grabación de una colaboración que iban a hacer para su primer disco, ‘Reasonable Doubt’, lanzado en 1996. Luego, Nas le dedicó varias indirectas al marido de Beyoncé en la canción The Message, en la que hacía referencia de forma sutil a su situación económica en ese momento. También se metió en medio Memphis Bleek, discípulo de Jay Z, pero la cosa se puso realmente seria cuando el de Brooklyn sacó el tema Takeover, que incluía frases como “tienes una media de un buen álbum cada diez años”, un claro mensaje a su rival.

Después de esto, Nas sacó la artillería pesada en Ether, que arrancaba con un “Fuck Jay-Z”, a lo que este contestó con Supa Ugly, canción en la que revelaba que había tenido un affair con la madre de uno de sus hijos, unas palabras por las que hasta su madre le pidió que se disculpara al considerar que había ido demasiado lejos. Al final, las aguas volvieron a su cauce en 2005 y Nas apareció por sorpresa en un concierto de Jay Z para cantar un par de temas con él, demostrando que el hacha de guerra estaba enterrada. Una reconciliación que muchos fans nunca se han creído del todo, aunque de momento no haya pruebas de lo contrario. En 2014, volvieron a encontrarse en el festival de Coachella.

5. Slash vs. Axl Rose

El 31 de octubre de 1996, el frontman de Guns N’ Roses, Axl Rose, confirmó que su guitarrista principal, Slash, ya no formaba parte del grupo. Este fue el punto final de un conflicto que la popular banda de hard rock arrastraba desde hacía años. Los problemas personales entre sus miembros resultaron más fuertes que el éxito sin precedentes que habían sido los dos discos de ‘Use Your Illusion’, tanto de crítica como en ventas. Axl cada vez tenía más poder en la banda y Slash empezaba a hacer cosas por su cuenta, como una colaboración con Michael Jackson en Black or White que no gustó nada a Axl –él había sufrido abusos de niño y sí se creía las acusaciones por este tema contra el Rey del Pop–. 

Además, Rose hacía y deshacía con el grupo lo que le venía en gana, echando y contratando a gente sin consultar con nadie. Así que el guitarrista, viéndolas venir, publicó su primer álbum fuera de Guns N’ Roses: ‘It’s Five O’Clock Somewhere’. Otro roce importante se produjo por la versión de Sympathy for the Devil que hicieron para la película ‘Entrevista con el Vampiro’, en la que Alx decidió eclipsar algunas de las partes del solo de Slash. Una falta de respeto que el guitarrista no perdonó, provocando que se centrara aún más en su propio proyecto musical. Su despido, enviado por fax a la MTV, no sorprendió a nadie. Tendrían que pasar 20 años desde aquello para que Slash y Alx se volvieran a juntar en un escenario.

4. Kanye West vs. Taylor Swift

El drama musical más mítico de la generación millennial arrancó en los premios MTV del año 2009. Una emocionada Taylor Swift se disponía a agradecer su premio a Mejor Vídeo Femenino por You Belong With Me cuando, de repente, Kanye West saltó el escenario para arrebatarle de las manos el galardón y decir lo siguiente: “Taylor, estoy realmente feliz por ti y voy a dejar que termines de hablar, pero el vídeo de Beyoncé (Single Ladies) es uno de los mejores videos de la historia”. Las caras de la cantante y de todos los asistentes eran un poema. La salida de tono del rapero no tenía justificación y todo el mundo se puso del lado de Swift, quien por entonces solo tenía 19 años y una gran legión de fans a sus espaldas.

Incluso, el presidente Obama le llamó “gilipollas” en un vídeo filtrado de un momento off the record que, como Youtube ya estaba en nuestras vidas, se hizo viral. Ese mismo año, la artista aseguró en el programa de Oprah que West le había pedido perdón por su desplante por teléfono, y él volvió a disculparse en Twitter mientras le echaba la culpa a los medios y a los mánagers. Pero entonces la cantante publicó su nuevo single, Innocent, en el que parecía que le tiraba beef al rapero, quien a partir de ese momento empezó a criticar el papel de víctima de la cantante.

Y así, llegamos hasta el 11 de febrero de 2016, fecha en la que el de Atlanta publicó un disco que incluía una canción llamada Famous:  “Siento que Taylor y yo todavía podríamos acostarnos. ¿Por qué? Porque yo hice famosa a esa perra”, decía la letra. Ante la que se le venía encima, West aseguró que el tema contaba con la aprobación de Swift. Así lo confirmó su por entonces mujer Kim Kardashian en una entrevista para la revista GQ, además de asegurar que tenían la conversación grabada pero que los abogados de la implicada les habían pedido que la borraran. Pero todo explotó cuando el rapero publicó el videoclip de la dichosa canción en el que aparecía en la cama rodeado de un montón de mujeres entre las que se encontraba una doble de Swift. Y para terminar de echar leña al fuego, un mes después Kim publicó en Snapchat parte de la conversación de la discordia que confirmaba la versión de su marido.

Esa fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Taylor, que acabó respondiendo en redes: “¿Dónde está el vídeo de Kanye diciéndome que iba a llamarme ‘esa zorra’ en su canción? No existe porque nunca pasó”, aseguraba la cantante. Aunque su contestación definitiva llegó en forma de un disco titulado ‘Reputation’ donde la cantante se empoderaba para hacer frente a todas las humillaciones y etiquetas despectivas que había recibido a lo largo de su carrera. Sin duda, ella resultó vencedora de una guerra en la que nunca quiso participar.

3. Residente vs. J Balvin

La tiradera del momento no viene de muy lejos, al menos de forma pública, pero tiene bastante enjundia. El germen fue el boicot que Balvin propuso hacer a la gala de los Latin Grammy de 2021 por considerar que los artistas urbanos estaban poco valorados por los premios, ya que el género tiene poca representación. Esto provocó la indignación del cantante de Residente al considerar que su actitud perjudicaba al resto de artistas. Pero lo que realmente desató el beef fue su comentario sobre que la carrera del colombiano era como un carrito de perritos calientes. Balvin hizo suya la broma y hasta sacó toda una línea de merchandasing con esta popular comida rápida como protagonista, pero la cosa no iba a quedarse en una simple anécdota.

El tema de los perritos dio paso a otro vídeo en el que René exponía a “Jose” –nombre real de Balvin– como una persona falsa exenta de valores y de talento artístico –una de sus principales críticas es que el de Medellín no escribe sus canciones– a la que solo le preocupaba el negocio y el dinero. Ahí es nada. Pero como esto va de música, al final la pelea se ha traducido en canciones como Niño Soñador, donde Balvin habla de su realidad: “En la tierra una mansión. Pero vivo en un avión. Fingiendo tocar el cielo. También yo tengo una depresión. Que no tiene solución. Ni con todo lo que tengo”.

Pero la réplica de Residente ha sido mucho más directa y dura. El puertorriqueño ha aprovechado su reciente sesión con el productor BZRP para asestarle toda clase de zascas en una canción de ocho minutos: “Josecito, no tienes calle, por eso tienes los nudillos blanditos” (…) “El pueblo está luchando, los están matando y el tipo sube fotos de Gandhi y rezando” (…) “No entiende los valores de la vida, se tiene que tatuar la palabra lealtad porque se le olvida” (…). Un ataque que, al menos de cara a la galería, ha sido ignorado por Balvin, que ahora está enfocado en la delicada salud de su madre. Continuará…

2. Liam vs. Noel Gallagher

O lo que es lo mismo, Oasis vs. Oasis. Las peleas entre hermanos son otro clásico de la industria musical, pero la de estos dos superó todos los límites, tanto que perdura hasta hoy. El odio empezó a gestarse en la primera gira por Estados Unidos del grupo en 1994, la cual Noel acabó abandonando tras un nefasto concierto en el que las drogas tuvieron mucho que ver. Al año siguiente, Noel le pegó a Liam con un palo de criquet en la cabeza por liarla borracho en el estudio durante la grabación de su segundo disco; y al otro, tuvieron un roce en un concierto en directo porque uno había empezado a cantar antes de tiempo.

Pero lo peor vendría con el cambio de milenio. En el año 2000, Noel volvió a atizar a su hermano, en esta ocasión rompiéndole el labio, por dudar de la paternidad de su hija. El mayor de los Gallagher dejó otra vez la banda alegando diferencias de criterio. Y aunque no tardaron en juntarse de nuevo, las peleas se seguían sucediendo dentro y fuera de los escenarios. Cada vez se soportaban menos. La ruptura definitiva de la banda británica más grande de los 90 se produjo en 2009, pero esto tampoco dio por concluido el conflicto entre los Gallagher. Que si denuncias por difamación, burlas y reproches vía Twitter y entrevistas en las que decían odiarse tanto como se echaban de menos. A día de hoy siguen sin hablarse.

1. Notorius B.I.G vs. 2Pac

Y en el puesto número uno, la disputa entre estas dos superestrellas de los 90 que acabó de la forma más trágica posible. Notorius B.I.G, procedente de Nueva York, y 2Pac Shakur, radicado en Los Ángeles, empezaron siendo amigos a pesar de la fuerte rivalidad que existía entre los dos grandes centros del rap de los que ellos eran máximos exponentes. De hecho, el primero le llegó a pedir al segundo que fuera su mánager y hasta dieron conciertos juntos, pero un ataque a las puertas del estudio Death Row, en Nueva York, lo cambiaría todo. 2Pac y su séquito fueron acribillados a tiros por tres ladrones y este, que recibió cuatro balazos, le echó la culpa a Biggie y a su discográfica de lo ocurrido sin tener pruebas –luego se descubriría que la cosa tuvo que ver asuntos de narcos–.

Un grave altercado que daría paso al mayor beef de la historia de la música. La primera bofetada musical llegó con Who shot ya? (Quién te disparó?), clásico infame de Biggie que, aunque fue escrito antes del suceso, resultó perfecto para encender el conflicto con su nuevo enemigo de la Costa Oeste. 2Pac tuvo que esperar a salir de la cárcel –había estado cumpliendo condena por delitos sexuales– para responderle con vehemencia en Hit them up, considerado por muchos como el mayor diss track de la música, en el que decía cosas como que se había acostado con la mujer de Notorius, además de amenazarle de muerte a él y a sus amigos del este, entre muchos insultos. Para rematar, en el videoclip salía un doble suyo, de Puff Daddy y Lil Kim, dos de sus grandes amigos. Por si alguien no había pillado para quién iba el tema.