Estos son los pasajes más sorprendentes de las memorias de Matthew McConaughey

Después de triunfar en Estados Unidos, la autobiografía del actor tejano ya está disponible en España para deleite de fans y curiosos.

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Normalmente, el género literario de la autobiografía suele ir de la mano de la nostalgia. Porque para la mayoría, recordar implica también melancolía, de la buena y de la mala. Pero no para Matthew McConaughey, quien a pesar de haber lanzado sus propias memorias, asegura no tener ningún interés en ese concepto. Bajo el título de ‘Greenlights’ (Editorial Planeta), el famoso actor nos cuenta las aventuras –y alguna que otra desventura– de su vida a modo de manual de estrategia para aprender a captar esos semáforos en verde que se nos van presentando a lo largo de la vida, pero sobre todo para darnos cuenta de que los amarillos y rojos también terminan convirtiéndose en verdes. Y para conseguirlo, el actor de éxitos como ‘Interestellar’ relata los episodios que le han llevado a estar donde está, algunos de ellos de lo más insólitos e inesperados. Porque las estrellas de Hollywood también tienen sus secretos.

Chantaje y abuso sexual

Lo primero ocurrió cuando McConaughey tenía tan solo 15 años, en la que sería su primera relación sexual, y lo segundo con 18 mientras yacía inconsciente en la parte de atrás de una furgoneta. Sin duda, los hechos más impactantes y que más repercusión han tenido tras a publicación del libro y sobre los que el actor no aporta más detalles porque no lo considera necesario, tal y como ha declarado en alguna entrevista.

Los tres divorcios y dos bodas de sus padres

Las aventuras de Donald y Mary McConaughey tienen bastante peso en estas inusuales memorias. Y es que su historia de amor está muy lejos de ser típica ni idílica. Su turbulenta relación les llevó a separarse hasta en tres ocasiones, mientras que el fuerte amor que se profesaban se tradujo en dos casamientos. De hecho, Matthew narra un surrealista episodio de su infancia en el que, durante una pelea, su madre le rompió la nariz a su padre con el teléfono y él la amenazó con un bote de kétchup. Todo acabó en un intenso abrazo porque así es como ellos se querían. Por eso, pese a todo, el actor asegura que  viene de una familia llena de amor.

La muerte post-orgasmo de su padre

Seguro que recuerdas alguna de película de humor negro en la que pase algo parecido, pero en este caso pasó de verdad. Donald McConaughey, de quien la estrella de Hollywood dice que aprendió el sentido común, falleció de un infarto después de haber llegado al orgasmo con su mujer a las 6:30 de la mañana. Por eso, fue ella quien le llamó para contarle la trágica noticia y cómo había ocurrido. En ese momento, Matthew llevaba solo cinco días rodando la que sería su primera película, ‘Movida del 76’, esa en la que pronunció la famosa frase de “all right, all right, all right”, sus  primeras palabras en el cine. Había llegado el momento de convertirse en un hombre.

Hizo un par de años de derecho

Lo cierto es que le gustaba y sacaba sobresalientes, pero después de echar algunas cuentas llegó a la conclusión de que si seguía con la carrera de derecho no empezaría a dejar su impronta en el mundo hasta los 30. Muy tarde para un chico que tenía tantas ganas de comerse el mundo. Lo que él quería era contar historias, así que un pajarito le dijo que quizá era buena idea apuntarse a la Escuela de Cine y le hizo caso.

Era el marginado de la clase

El chico guapo de instituto que se llevaba a las chicas de calle con su pick-up pasó a ser el marginado de su clase de cine por su aspecto. Como buen mozo tejano, Matthew McConaughey iba vestido con botas, camisa metida por dentro y lucía un bonito bronceado, mientras que el resto de sus compañeros era pálidos y de rollo gótico. Además, ellos se dedicaban a ver ensayos de Eisenstein y él veía era más de ‘La Jungla de Cristal’. Menos mal que nunca le importó demasiado estar fuera de onda.

Su primer trabajo fue de modelo de manos

Evidentemente, a raíz de eso nunca volvió a morderse las uñas. Una primera oportunidad que  le llegó estando aún en la Escuela de Cine, la cual pisaba menos lo de que debería porque no paraba de hacer pruebas. Y fue lo mejor que pudo hacer para ganar experiencia. Finalmente se graduó por los pelos con un documental sobre la cultura chicana en el sur llamado ‘Chicano Chariots’ del que estaba muy orgulloso.

La complicada relación con su madre

Lidiar con la fama siempre es complicado, tanto para el que se hace famoso como para su familia. A veces, incluso, más para los segundos. En su caso, el problema fue que a su madre le gustaba más la fama que a él y no tenía reparos en contar aspectos de su vida privada a la prensa. En una ocasión, dejó que las cámaras de un programa de televisión se metieran en su casa y les enseñó hasta la habitación en la que Matthew perdió la virginidad con su novia. El actor tardó algunos años en restaurar la relación con la mujer que lo trajo al mundo, pero ahora parece que todo eso es cosa del pasado. De hecho, pasaron la cuarentena juntos.

Se fue al Amazonas porque tuvo un sueño húmedo

Lo hizo en plena ebullición de su carrera y tras tener un sueño subido de tono en el que terminaba flotando en el famoso río. Así que, tras descubrir que estaba en América del Sur y no en África, como él pensaba en un primer momento, se embarco en un viaje de autodescubrimiento que le cambiaría la vida. Según cuenta en el propio libro, este viaje y otro que haría a Mali más adelante le aportaron más que muchos de sus trabajos en el cine, motivo por el cual decidió dar un cambio en su vida y volver a Texas.

Vivió más de  tres años en la carretera por su perra Ms.Hud

Otro viaje de crecimiento personal que también aprovechó para seguir reuniéndose con directores y trabajar, pero a bordo de su autocaravana. Y lo hizo en compañía de su gran amiga canina, a la cual rescató de una perrera de Arizona y de quien no se separaba nunca. Por desgracia, Ms. Hud murió de cáncer en 2006 con 12 años de edad. Una trágica pérdida que le costó superar, como reconoció en una entrevista con Oprah Winfrey.

Le arrestaron por tocar los bongos desnudo

McConaughey nunca ha sido un actor polémico por su vida privada, pero su único  incidente conocido con la Policía sí fue muy sonado. Y lo decimos literalmente. Sucedió en el año 1999, cuando el actor ya era bastante conocido por sus participación en cintas como ‘Contact’, en la que compartió protagonismo con Jodie Foster, aunque aún no se había convertido en el galán de las película románticas. Lo que sí había descubierto era su pasión por tocar el bongo, justo lo que estaba haciendo cuando varios policías irrumpieron en su casa de Austin y lo pillaron fumando marihuana desnudo. El tejano acabó detenido por alteración del orden público, posesión de marihuana y resistencia al arresto. En total pasó 32 horas en la cárcel y salió de ella solo con 50 dólares menos en el bolsillo gracias a su abogado, quien además consiguió que retirasen de su expediente el arresto.

La historia de amor con su mujer

Si bien se le han conocido otras relaciones con mujeres famosas, entre ellas Penélope Cruz, y él mismo reconoce haber tenido muchos affaires a lo largo de su vida, en su autobiografía el intérprete solo habla de una: su actual mujer Camila Alves. Una modelo brasileña de la que quedó prendado el día que la conoció en un club de Los Ángeles. Nunca se volvieron a separar. 15 años después de ese primer encuentro están casados y tienen tres hijos.

Todo lo que siempre quiso ser en la vida es ser padre

Su mayor logro en la vida. Junto a su mujer trata de criarlos haciéndoles entender que la fama de sus padres no es lo que les define. De ahí que hayan decidido vivir alejados del bullicio de Hollywood y de los paparazzis en un rancho de Texas.

No recibió ni una oferta de trabajo en más de 10 meses

Matthew McConaughey se convirtió en una estrella gracias al género romántico con títulos como ‘The Wedding Planner’ o ‘Cómo perder a un chico en 10 días’. Y aunque nunca ha renegado de estos papeles que le permitieron no tener que preocuparse nunca más por el dinero, llegó un momento en el que decidió dar un giro a su carrera, ponerse la camiseta y buscar nuevos retos interpretativos. Una decisión que, a pesar de ser bien aceptada por sus agentes, hizo que estuviera desaparecido durante más de dos años. El actor rechazó ofertas millonarios para seguir siendo el galán pícaro del cine de los 2000 hasta que la industria se olvidó de él con la misma rapidez que lo convirtió en una celebridad. Por suerte para él y para el cine, elecciones como ‘Magic Mike’,  ‘Dallas Buyer Club’ o ‘True detective’ le dieron una segunda vida como actor.

Él mismo se inventó el término “McConaissance”

Su muerte y resurrección interpretativa fue tan paradigmática que tuvo hasta su propio nombre: McConaissance. Sin embargo, lo que mucha gente no sabrá es que fue él mismo quien acuñó el término durante una entrevista. Ahora, hacerse un McConaissance es pasar de ser una cara atractiva más de la industria del cine a un actor/actriz consagrado. All right, all right, all right.

Foto apertura: Patrick McDermott