Las mejores rutas en bicicleta para un verano a pedales

Porque no hay nada más ecológico y saludable que recorrer España pedaleando, aquí tienes algunas de los mejores recorridos.

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Ya lo dijo Fernando Fernán Gómez: “Las bicicletas son para el verano”. Y ahora que ya llegó el buen tiempo, es el momento ideal para sacar la tuya –o comprarte una– y comenzar a pedalear por algunos de los rincones más bellos de España. Este tres de junio se celebra, como cada año, el Día Internacional de la Bicicleta con la finalidad de visibilizar la importancia de un medio de transporte ecológico. Y para celebrarlo, aquí te dejamos algunas ideas de rutas en bicicleta perfectas para hacer un poco de deporte y disfrutar de la belleza de nuestro país.

Canal de Castilla

Para principiantes, hay pocas rutas mejores que esta en España. Este recorrido por Castilla y León es ideal para iniciarse en el ciclismo, ya que es sencilla y bastante recta, sin grandes cuestas que subir y un terreno bien delimitado y cuidado. Los 207 km del Canal de Castilla son el resultado de un proyecto inconcluso que buscaba unir las tierras de Castilla y León con los puertos cántabros a través de una red de canales navegables con los que poder llevar el excedente del cereal. Parte de Alar del Rey, en Palencia, hasta Valladolid, pasando por lugares como Medina de Rioseco o El Serrón. Puedes planificarte para hacerla entera en unos cuatro o cinco días o escoger solo alguno de sus tramos. Y para recargar fuerzas, nada como el cordero, queso de oveja y platos castellanos típicos de la zona como el venado guisado.

Cabo de Gata

Esta ruta es de las difíciles, pero que compensa por las vistas, sus imponentes acantilados y el paisaje volcánico sin igual del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, que cuenta con uno de los pocos tramos de costa virgen de España. Un terreno agreste que nos lleva a parajes tan deslumbrantes como el arrecife de las Sirenas o el Cortijo del Fraile donde Federico García Lorca se inspiró para sus ‘Bodas de sangre’. Además, podrás adentrarte en el interior de una caldera volcánica y visitar algunos encantadores pueblos blancos, como San José o La Isleta del Moro. Y cuando el calor apriete, no dudes en refrescarte en alguna de sus playas vírgenes o descansar tomándote un gazpacho y pescaíto frito. Puedes escoger un itinerario circular de seis días que parta y termine en Retamar y pase por lugares como Carboneras, Albaricoques y Los Escullos, o marcar tu propia ruta por varios pueblos.

La senda del Oso

Una de las rutas más famosas del norte de España es este recorrido asturiano que se usó para transportar el hierro y el carbón entre Proaza y Trubia hasta que se cerró en 1964. Desde entonces, se convirtió en una de las vías verdes más populares de nuestro país, con 20km de recorrido. Es perfecto para hacerlo en familia o con amigos de forma relajada ya que es muy sencillo y transcurre por un terreno asfaltado, bien señalizado y vallado que cuenta con bastantes fuentes. Además, es muy entretenido ya que va pasando por distintos escenarios como valles, ríos, puentes y túneles. El precioso embalse de Valdemurio y el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa son algunas de las paradas obligatorias de esta ruta que puede hacer en una sola jornada. Y sí, como su nombre indica, es fácil ver osos durante el trayecto.

Sierra Nevada y la Alpujarra

En su día fue la carretera asfaltada de mayor longitud del continente europeo y, ahora, es una ruta de montaña que requiere de cierta experiencia en bicicleta debido a las largas ascensiones. Y es que, si te embarcas en este recorrido a través del Parque Nacional de Sierra Nevada hasta la Alpujarra granadina, llegarás a pedalear a 3.000 metros de altitud. Eso sí, ten en cuenta que, además de la dificultad, la Transnevada, como se conoce esta ruta, tiene 450km de extensión, por lo que lo aconsejado es hacerla en ocho días, recorriendo 50 km cada etapa. Unas vacaciones naturales y deportivas en las que, además, puedes visitar preciosos pueblos como ÓrgivaLanjarón y Trevélez.

Vía Verde de Ojos Negros

Para completar los 167km de la vía verde más grande de España necesitarás varios días y armarte de paciencia. Es un camino que discurre por el itinerario del antiguo ferrocarril minero que unía la turolense localidad de Ojos Negros con Sagunto en Valencia. Si partes desde Teruel y atraviesas Castellón y Valencia, gran parte del recorrido será cuesta abajo, por lo que es muy asumible y ameno. Además, pasarás por lugares histórico culturales como Teruel, Segorbe y Jérica, y verás los paisajes del Pantano del Regajo o el Parque natural de la Sierra de Espadán. A lo largo del camino tienes varias áreas de descanso y, aunque puede hacerse en uno o dos días, lo recomendable es hacerlo en cinco etapas. Imprescindible recargar pilas con la caldereta de pastor, las sollapas o un buen arroz al horno.

La ruta del Cister

Este recorrido por Lérida y Tarragona tiene un gran valor histórico y cultural, ya que atraviesa las comarcas tarragonesas de Alt Camp y Conca de Barberà y el leridano municipio de Urgell. Estas tres localidades tienen en común que albergan monasterios cistercienses. Así, los monasterios Santes Creus, Poblet y Vallbona de les Monges están enlazados por una red de caminos de 108km que puede afrontarse fácilmente en tres días. Partirás del monasterio de Poblet en dirección a Beltall, para continuar hacia Santa Creus y terminar en el monasterio de inicio. Ponte las mallas y brinda al terminar con un buen cava catalán por todo tu esfuerzo.

Picos de Europa

Probablemente, uno de los trayectos más complicados y ambiciosos. Aunque puede hacerse en dos o tres días, lo cierto es que tendrás que afrontar bastantes desniveles y descender por empinadas y pedregosas cuestas. Uno de los recorridos circulares recomendados es comenzar en Potes en dirección a La Hermida, pasando por su impresionante desfiladero, para atravesar pueblos como Beges, Sotres, Espinama y Los Llanos y terminar en Potes. En total, 70km de senderos por verdes paisajes e imponentes montañas. Si logras hacer esta ruta, date un homenaje con un buen cocido lebaniego, un cachopo y unos canónigos y unas natillas típicas de Pote con merengue horneado encima.