Los 10 discursos más vistos de la historia de los Oscar

Echamos la vista atrás para recordar los agradecimientos de ganadores de Oscar que acumulan más visualizaciones en Youtube.

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1. El más ansiado (28M)

Con 28 millones de visitas, el discurso de aceptación de Leonardo DiCaprio por su Oscar a Mejor Actor en ‘El Renacido’ en 2015 ocupa el puesto número uno de la lista. Después de cuatro nominaciones, todo el mundo deseaba que se lo llevara él y así fue. Durante sus dos minutos de gloria, el eterno candidato se acordó de su compañero de reparto Tom Hardy, del director de la cinta, Alejandro Iñárritu, de su mentor Martin Scorsese y, por supuesto, de sus padres, aunque su mensaje más importante fue para el calentamiento global. No pasará a la historia como uno de los mejores ni más emotivos, pero DiCaprio lo vale.

2. El intensito (17M)

Un año antes, Matthew McConaughey tuvo que perder 17 kilos y meterse en la piel de un enfermo de SIDA en ‘Dallas Buyers Club’ para que la Academia de Hollywood le honrara con un Oscar. El actor, que estaba notablemente emocionado cuando subió a recoger su premio, le dio las gracias a Dios, a su difunto padre, a su madre que estaba entre el público y a su mujer e hijos. Y, para terminar con algo más de gracia, soltó su ya famoso “al right, al right, al right”, haciendo referencia a las primeras palabras que pronunció en su debut en la película ‘Dazed and Confused’. Un discurso muy inspiracional con el que McConaughey se ganó la ovación del Dolby Theatre.

3. El póstumo (16M)

El tercer discurso de agradecimiento más visto es también uno de los momentos más tristes de toda la historia de estos premios. Heath Ledger ganó el Oscar a Mejor Actor de Reparto por ‘El Caballero Oscuro’ en 2009, un año y un mes después de su trágica muerte. Fue su familia la encargada de aceptar el galardón ante el silencio sepulcral de los allí presentes. Empezó su padre dando las gracias al director Christopher Nolan por permitirle a su hijo desarrollar un personaje como el Joker, mientras que su madre y su hermana hablaron de su alma compasiva y se lo dedicaron a su hija Matilda. El australiano se convirtió así en el segundo actor en lograr un Oscar póstumo, después de Peter Finch.

4. El sobradamente preparado (13M)

Kate Winslet nunca hubiera podido decir eso “no me he preparado nada” porque ya llevaba seis nominaciones a sus espaldas. De hecho, ella misma reconoció que empezó a ensayar con el bote de champú a los ocho años. Sin embargo, lo más memorable de su discurso de aceptación no fue lo que dijo, sino lo que omitió. La actriz británica, que ganó el Oscar a Mejor Actriz por ‘El Lector’ en 2009, no mencionó en sus agradecimientos a Harvey Weinstein, distribuidor de la cinta. Una decisión que fue totalmente deliberada. Según contaría después, el polémico productor siempre se comportaba de manera agresiva y desagradable, por lo que no tenía nada que agradecerle. El tiempo le daría la razón.

5. El del traspiés (11M)

Jennifer Lawrence siempre ha destacado por su espontaneidad y buen humor. En este sentido, su momento álgido tuvo lugar en los Oscar de 2013, donde además se llevó el premio a Mejor Actriz por ‘El lado bueno de las cosas’ en 2013. Su discurso de aceptación siempre será recordado por su caída en las escaleras mientras subía a recoger la estatuilla dorada. Gran parte de la culpa la tuvo su voluptuoso vestido de Dior –de 4 millones de dólares–, aunque no sería la última vez que el vestuario le jugaría una mala pasada en este tipo de eventos. Al final, lo que dijo en el discurso fue lo de menos.

6. El hiperbólico (9’4M)

Si ya es difícil ganar un Oscar, ¿cuántas probabilidades hay de ganar otro –a no ser que seas Meryl Streep–? Eso mismo debió pensar Roberto Benigni cuando escuchó su nombre de la boca de Sofia Loren, así que decidió hacer montar su propio show. El italiano, que ganó el Oscar a Mejor Actor por ‘La vida es bella’ en 1999, estaba tan eufórico que se puso a caminar por las sillas y fue dando saltos hasta el escenario para terminar fundiéndose en un gran abrazo con una emocionada Loren. Beningni gritó su discurso mitad en inglés mitad en italiano y logró sacar una sonrisa a lo más granado de Hollywood. Eso sí que tiene mérito.

7. El más encantador (9’2M)

El británico Eddie Redmayne no pudo disimular su incredulidad al recibir el premio por su papel en ‘La teoría del todo’ en 2015. Y es que, además de ser su primer papel como protagonista, los otros nominados eran nada menos que Bradley Cooper, Steve Carell, Benedict Cumberbatch y Michael Keaton. Pero su interpretación de Stephen Hawking no tuvo rival. El actor y ex modelo tuvo unas palabras para el científico y su familia y para la esclerosis múltiple, enfermedad que sufrió Hawking. Además, sus peculiares gestos de alegría no tardaron en hacerse virales.

8. El ausente (8’6M)

Marlon Brando ya tenía un Oscar en su haber cuando fue nominado por ‘El Padrino’, por eso nadie se esperaba lo que iba a pasar en la ceremonia de 1973. Sí se sabía que el actor no acudiría a la gala y que en su representación iría la activista de los derechos indígenas Sacheen Littlefeather. Pero nadie esperaba que rechazara el premio. El motivo fue el trato que recibían los indios estadounidenses por parte la industria cinematográfica, lo cual suponía un bochorno para La Academia de Hollywood. Littlefeather fue interrumpida en su escaso minuto de speech por una mezcla de aplausos y abucheos en lo que se convertiría en uno de los momentos más desagradables de la historia de los Oscar.

9. El honorífico (8’6M)

Si hablamos de momentos conmovedores no puede faltar este protagonizado por Charlie Chaplin en 1972. El intérprete de películas como ‘Tiempos modernos’‘El gran dictador’ se llevó su segundo Oscar honorífico a los 88 años y recibió una ovación de 12 minutos. Así era imposible que al actor londinense no se le llenaran los ojos de lágrimas. Chaplin se había retirado del cine y vivía exiliado en Suiza tras ser acusado de comunista, por lo que este Oscar significaba también su reconciliación con Estados Unidos.

10. El cantado (8’3M)

Muchos de los anteriores también eran previsibles, pero el de Natalie Portman por ‘Cisne negro’ en 2011 estaba cantado. Darren Aronofsky le permitió a la actriz lucirse como nunca y eso tuvo su recompensa en forma de estatuilla dorada. Su discurso duró más de tres minutos a lo largo de los cuales mencionó a una veintena de personas, desde sus padres a los diseñadores de vestuario de la película. Sin embargo, en entrevistas posteriores dijo que el Oscar era un “falso ídolo”, por lo que no lo tenía a la vista en su casa. De momento, es el único que tiene.