Andrés Velencoso: “A mí no me descubrieron ni en una discoteca ni en la calle”

Nuestro modelo más internacional se confiesa sobre sus inicios en la moda, su salto a la interpretación y su faceta más hogareña en esta sesión dedicada a los placeres de la vida.

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Su 1’92 metros de altura han desfilado por las mejores pasarelas del mundo y su cuerpo, aparentemente esculpido con martillo y cincel, ha posado para las mejores marcas de moda. Este año, además de cumplir dos décadas entre flashes, Andrés Velencoso (Tossa de Mar, Gerona, 1978) ha soplado 40 velas. Parece ya una coletilla clásica acompañar tan redonda cifra del temido término “crisis”, pero en su caso los 40 suponen una etapa de plenitud profesional. Lejos de acomodarse, el modelo decidió reinventarse probando suerte, no sin un denodado esfuerzo, en el mundo de la interpretación. Y parece que en este campo el éxito tampoco le abandona. Este año protagoniza la serie de Netflix 'Edha' y en pocos días vuelve a la televisión con la segunda temporada de ‘Velvet Colección’, de Movistar+. ¿Crisis? Estupideces.

¿Eres de los que hace balance con cada nueva década?
Hago balances, pero no porque tenga 40 años. Creo que los ciclos te los va marcando la propia vida, no un número. Hice balance un poco antes, a los 38, cuando volví a Londres a vivir, esa ciudad fantástica que dejé sin descubrir del todo. En realidad, yo soy de hacer balances cada siete años. Pero es cierto que con 40 años ya cumplidos, para mí es un año de celebración, son dos décadas en el mundo de la moda y es importante.

Entonces, de crisis de los 40 ni hablamos, ¿no?
Yo creo que la crisis de los 40 ya no existe, pienso que los 50 de ahora son los 40 de antes.

¿Crees que hay edad para hacer o no ciertas cosas?
No es que lo piense, es que pasa. Hay cosas que físicamente ya no puedo hacer. Por ejemplo, no puedo ni pensar en ir a trabajar habiendo dormido poco, necesito tener unas horas para descansar y tener buen aspecto. Pero por otro lado, nunca es tarde para hacer cosas que te gustan y empezar nuevos proyectos y retos, como empezar a trabajar de actor con 34 años.

¿Te acuerdas de cómo fueron tus comienzos en la moda?
Me acuerdo cuando llegué a una agencia y dije: “Hola, quiero ser modelo”. Porque a mí no me descubrieron ni en el pódium de una discoteca ni en medio de la calle. Me acuerdo de mi primer shooting como profesional, de mi primer desfile y de mi llegada a Milán. Todos esos momentos son importantes en la trayectoria de mi vida y son difíciles de olvidar. Recuerdo también la primera vez que me vi en un letrero enorme en Times Square en una campaña para la marca Banana Republic. Me fui a comprar una pequeña cámara, porque por entonces los móviles no hacían vídeo, y grabé algunas imágenes que creo que tendré por ahí, tengo que recuperarlas…

“Actualmente, no hay contrato donde no se te exija subir un número determinado de posts

¿Cómo ha evolucionado la moda en todos estos años?
Sobre todo ha evolucionado el mundo digital y el marketing de las marcas. En la moda, al final, está casi todo inventado, los diseñadores de ahora se inspiran en colecciones de los años 20, 30, 40 y 50. Pero el mundo digital le ha dado un vuelco a todo lo relacionado con lo audiovisual y ha abierto muchas puertas que nadie se esperaba.

¿Las redes sociales han cambiado tu forma de trabajar?
Es un mundo que yo no lo vi venir, pero sí lo hicieron cuatro chavales jóvenes que se adelantaron a un montón de marcas y ahora son estas las que no pueden vivir sin las redes sociales. Los profesionales de la moda y del mundo audiovisual tampoco podemos vivir sin ellas, porque las propias marcas te piden estar muy activo en redes. Actualmente, no hay contrato donde no se te exija subir un número determinado de posts. Es casi como otro trabajo y te lo llevas a casa muchas veces. A mí me cansa ‘postear’ o tener que subir material, así que intento no volverme loco. Hubo un tiempo en el que sí me exigía tener que publicar algo cada día, pero luego pensé que siendo actor y modelo podría ser contraproducente porque te metes en una espiral que no tiene salida.

¿Qué opinas del fenómeno de los bloggers?
Es verdad que mucha gente lo considera un intrusismo. A muchos editores de moda les sienta mal porque piensan que no tienen formación. Pero yo sí creo que hay todo un mundo digital donde su opinión es completamente válida y mucha gente los consume y los lee. Pero tengamos cuidado, porque no todos son completamente fiables y de la misma categoría.

Nunca es tarde… para reinventarse

¿Se pueden tener buenos amigos en la industria de la moda?
Sí, de hecho mis mejores amigos provienen de la moda. Hace poco me visitó mi amigo Lauren, que es argentino, aunque ya no trabaja como modelo sino que es profesor de yoga. Mi amigo Tenzin Wild, que también era modelo, pero ahora es editor de la revista The Last Magazine. David Guillo y Oriol Elcacho, que les conozco desde mis comienzos y es una amistad que ya no la pierdes. Y, por supuesto, muchos fotógrafos y diseñadores. Donde creo que sí hay más competencia es entre las chicas. Este mundo, que parece inalcanzable e intocable, siempre tiene esa imagen de frívolo, competitivo y superficial, pero creo que pasa en muchos otros ámbitos.

¿Qué has aprendido en todo este tiempo?
Ahora tengo un poquito más de paciencia y sé mirar las cosas con perspectiva. La moda me lo ha dado todo, soy quien soy gracias a ella. Este trabajo para mí incluye viajar, conocer, vivir en diferentes países y conocer a todos mis amigos. Creo que es un magnífico trampolín para muchas profesiones. Si tienes los ojos abiertos, te da un montón de oportunidades, solo tienes que saber atraparlas. Y soy de los que piensa que nunca es tarde para empezar algo.

Precisamente, empezaste hace relativamente poco tu carrera como actor en el cine y la televisión.
Fue una decisión premeditada. Yo tenía muchos prejuicios e inseguridades de si sería o no capaz de hacerlo. Entonces, un día junto a Antonio, mi representante, decidimos decirlo poco a poco. Fue cuando me surgió la oportunidad de hacer el casting de la película ‘Fin’, de Jorge Torregrossa, y me cogieron. Desde entonces ha sido una carrera yendo pasito a pasito, formándome y escogiendo proyectos, y otros que me hubiera gustado que salieran pero no salieron. Poco a poco, paso a paso, pero con buena letra.

¿Te desgastan más las sesiones de moda o los rodajes?
Un rodaje, sin duda. Todavía no sé gestionar esa energía de la que te hablaba antes, pero sí sé hacerlo en las sesiones de fotos. Puedo estar horas haciendo shootings, pero los rodajes no los domino tan bien, sobre todo porque acabo bastante exprimido y mentalmente desgastado. Después de grabar unos meses en Argentina acabé con un desgaste bastante importante.

¿Y cómo afrontas el primer día?
Los primeros días siempre siento mucho vértigo. El primer día de ‘Fin’ recuerdo que no me salía ni una “o”, tenía la garganta bloqueada y mucha tensión. Luego, poco a poco vas cogiendo experiencia. Y el primer día grabando la segunda temporada de ‘Velvet Colección’ fue como el primer día de cole: los nervios, los compañeros nuevos, que ya los conoces pero estando en set es otra cosa, otro equipo, otro director, otro plató y otro tono por el que se mueve la serie. Son cosas nuevas que te hacen sentir vivo, por eso esta profesión es tan bonita.

¿Has notado prejuicios entre tus compañeros de rodaje por el hecho de venir de la moda?
Creo que siempre hay algo de prejuicio. Yo al menos no lo he notado directamente con mis compañeros, siempre han sido cariñosos, amables y un apoyo a la hora de rodar, la verdad. Pero sí puedes escuchar de fondo a alguien decir cosas, pero no creo que sea a mala fe. Al final, vienes del mundo que vienes y al empezar en otra cosa siempre puede haber alguien que te mire un poco por encima del hombro.

“Vienes del mundo que vienes y al empezar en otra cosa siempre puede haber alguien que te mire un poco por encima del hombro”

¿Sientes que tienes que demostrar más por llevar esa etiqueta de guaperas?
Es una etiqueta que te abre y cierra puertas. Es verdad que hablando de personajes he hecho bastantes de guapito canalla. Pero en ‘Edha’, la serie de Netflix, interpreto un personaje completamente diferente, tocado por la vida, machacado, dolido, un buscavidas, un inmigrante proveniente de un mundo completamente marginal. Es un verdadero caramelo que me ha regalado el director.

Tu papel en ‘Edha’, la primera producción argentina de Netflix, ¿ha sido el mayor reto de toda tu carrera?
Sí. Aunque cada proyecto tiene su reto y entresijo, el irte a trabajar a un país nuevo, con un dialecto que intenté crear en ese personaje, compañeros nuevos, y encima para un monstruo como es Netflix, que llega a 190 países con 120 millones de suscriptores, hace que sea el proyecto más ambicioso y que más vértigo me ha dado.

¿Te preocupan o afectan las críticas?
No me importan las críticas siempre que sean constructivas y que tengan una base. Desgraciadamente, algunas críticas que vi en algún medio español eran un corta y pega de un artículo de un crítico de Argentina que seguramente no ha visto la serie o que la ha visto por encima. Fue a cargarse personajes de la serie que creo que no están tan mal e hizo críticas que no tenían ningún sentido.

Soy cada vez más hogareño, me gusta estar en casa, compartir tiempo con los amigos y la familia”

¿Te planteas probar suerte en Hollywood?
Sí, Hollywood está ahí, pero son palabras mayores, han llegado muy pocos. Por ahora, que salgan proyectos en España y fuera . De hecho, siempre enviamos cintas o, como dicen los americanos, tapes, cuando piden un perfil que hable español e inglés.

Eres el hermano mayor de tus dos hermanas y llevas tatuado el nombre de tu madre. ¿Se podría decir que las mujeres te han hecho ser quien eres?
Sí, mi madre es muy importante en mi vida, me dio una educación, me dio muchas cosas. Y mi familia ha sido más un matriarcado, ha habido muchas mujeres, mis tías, mis abuelas, todas ellas han tenido un peso importante.

¿Qué opinas de todo este movimiento feminista imparable?
Yo creo que tiene que haber una igualdad de la mujer en muchas cosas donde desgraciadamente hoy en día no la hay. La sociedad está trabajando, se está dando cuenta, estamos siendo conscientes y poco a poco esas cosas se irán mejorando.

¿Cómo es Andrés Velencoso cuando se apagan los focos?
No es mucho más diferente de lo que ves. Soy cada vez más hogareño, me gusta estar en casa, compartir tiempo con los amigos y la familia. Cuando estoy inmerso en un proyecto intento dosificarme y no exponerme mucho. Gracias a Dios vivo en Londres, que no está muy lejos de Tossa, así que puedo visitar a la familia. Soy bastante lo que ves, sencillo —ríe—.

*Artículo originalmente publicado en el número 51 de Vis-à-Vis. Pide tu ejemplar en papel en tienda.ploimedia.com o descarga la edición digital interactiva para iOS o Android. 

Fotos: Borja De la Lama/ Estilismo: Arturo Argüelles/ Maquillaje y peluquería: Raquel Álvarez para TALENTS