¿Cómo funciona una mansión de tiktokers? Netflix lo descubre en su nueva serie

Ya puedes cruzar las puertas de 'Hype House' y conocer a sus influyentes inquilinos gracias a este nuevo reality show

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Da igual que todavía estés intentado resistirte a TikTok o que ya seas un acérrimo fan de la plataforma de vídeos, en los próximos meses oirás hablar mucho de la Hype House. Y es que la casa más famosa de TikTok, con casi 20 millones de seguidores en su perfil, estrena hoy su programa de ocho capítulos en Netflix. Porque si los millennials tuvieron a las Kardashian, la Generación Z necesitaba su propio familia de reality. Así que para evitar que parezcas un boomer, te contamos todo lo que has de saber sobre este casoplón donde jóvenes influencers viven, trabajan y colaboran entre sí.

El lujo de TikTok

Además de encontrarse en un lugar tan privilegiado como es Hollywood Hills, en Los Ángeles (California), esta imponente mansión tiene 10 habitaciones, 13 baños, ascensor, gimnasio, una piscina gigante y hasta teatro. Eso sí, apenas tiene muebles por decisión de los inquilinos, que prefieren espacios amplios y libres de impedimentos para grabar su contenido. Porque en esta moderna fraternidad conviven algunos de los creadores más famosos de la plataforma, como Chase Hudson (alias Lil Huddy) y Thomas Petrou, que fundaron la casa en diciembre de 2019.

Además de ellos, en la casa viven de forma permanente Kouvr Annon y Alex Warren. Sin embargo, rara vez están solos porque los otros 15 miembros de la casa, entre los que encontramos a Tony López, Ryland Storms o Wyatt Xavier, tienen habitación propia para cuando estén de visita en la ciudad. Además, durante todo el día, hay un trasiego incesante de jóvenes estrellas de la farándula de las redes sociales.

Pero si has pensado que la combinación de gente joven –ninguno supera los 22 años de edad– y una casa descomunal en una ciudad como Los Ángeles es sinónimo de fiesta, te equivocas. El objetivo de Hype House, que originalmente iba a llamarse “La casa del Olimpo”, es promover la colaboración en vídeos para TikTok, YouTube e Instagram, así como las plataformas y marcas personales de cada uno. Por ello, hay una normativa que deja claro que para invitar a amigos se requiere aprobación previa. También hay un plazo de 15 días para reemplazar cualquier cosa que rompan y, lo más importante, tienen que crear contenido y subir una media de 3 vídeos al día. Pocas reglas para vivir en una casa valorada en casi cinco millones de euros. 

La moda de las casas de contenido

Aunque su popularidad ha crecido exponencialmente y ahora estrenan reality en Netflix, lo cierto es que Hype House no es nada genuino. Las llamadas casas de colaboración, también conocidas como casas de contenido, son ya algo bastante común en el mundo de los influencers. De hecho, durante los últimos cinco años, prácticamente se ha formado una red de casas así en Los Ángeles, ya sea para explotar Instagram, Youtube o varias plataformas a la vez. La gran mayoría, a diferencia de Hype House, toma una parte de los ingresos de sus miembros. 

Ya en 2014, Our Second Life, uno de los primeros canales de colaboración de Youtube formado por 6 jóvenes que suben vídeos a diario, comenzaron a vivir y trabajar juntos en lo que llamaron O2L Mansion. Solo un año después, muchos de los mejores talentos de Vine copiaron la idea y se mudaron a un gran complejo en 1600 Vine Street. El éxito que cosecharon estas experiencias, sumado a los miles de followers que ganaron sus inquilinos, hizo que pronto muchos más se subieran al carro.

Así, un grupo de youtubers alquiló una mansión de 11 millones de euros en Hollywood Hills y la llamó Clout House. También el célebre youtuber Jake Paul, creador del colectivo 10 Team, alquiló en su día una casa gigante en West Hollywood para vivir con sus compañeros antes de finalmente mudarse a una mansión en Calabasas; mientras que el grupo Vlog Squad se instaló en un moderno alojamiento en Studio City.

Otras mansiones de tiktokers

Igual que Hype House bebió de lo que habían hecho hace unos años los youtubers, a raíz de su éxito muchos tiktokers se unieron para fundar sus propios hogares. La primera de ellas fue Daisy Keech que, tras cofundar Hype House, discutir con Petrou y Hudson y llevarlos a juicio, abandonó la mansión y fundó  Clubhouse BH con Abby Rao que, además, administra otras casas de contenido como Just A HouseDance Dome.

Asimismo, a mediados de abril de 2020, la agencia de talentos Six Degrees of Influence agrupó a influencers como Mason Patterson y Nina Eastman en V@ult House, que aún no ha alcanzado demasiada relevancia. Y fuera de Los Ángeles también están proliferando este tipo de comunidades. En Reino Unido, por ejemplo, ha tenido muy buena acogida The Wave House, una casa donde llevan el lujo por bandera, e Icon House, envuelta en polémica después de que uno de los miembros haya sido acusado de enviar mensajes sexuales a una menor.

Y precisamente para evitar polémicas como la de Icon House, los fundadores de Hype House llevan un férreo control de sus miembros para evitar todo tipo de escándalos. Tienen cuidado con a quién filman, qué visten, cómo actúan y cómo se pueden interpretar las cosas subidas. Además, si un miembro de Hype House tiene pareja, no puede decidir no filmar a solas con alguien para no iniciar rumores de infidelidad. Porque sí, los tiktokers se toman muy en serio su trabajo.